Un servicio exequial cuesta, en promedio, varios millones de pesos que nadie
tiene disponibles de un día para otro. Cuando llega el momento, las familias
terminan pidiendo prestado, vendiendo algo o tomando decisiones apresuradas
en el peor día de su vida.
Un plan exequial existe para que eso no pase. Se paga poco a poco, mientras
todo está bien, y cubre absolutamente todo cuando llega el momento. Nosotros
lo hicimos todavía más simple para el Eje Cafetero: el valor se incluye
en la factura del acueducto, así que no hay que acordarse de nada ni
hacer un pago aparte.
— Equipo de ServiExequiales, Pereira